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Comunicado sobre las Asambleas Ciudadanas por el Clima

Ante el anuncio del presidente Aragonés de la Asamblea Ciudadana por el Clima en Cataluña

Una de las cuatro demandas básicas del movimiento internacional Extinction Rebellion (XR) para hacer frente a la emergencia climática, ecológica y energética en la que ya estamos plenamente, es la constitución de Asambleas Ciudadanas por el Clima (ACC).

Con esta propuesta XR recoge las muchas y variadas experiencias de Asambleas Ciudadanas realizadas en distintos países, regiones y ciudades del mundo, como una de las fórmulas para devolver la política directamente a la ciudadanía, mediante el sorteo cívico, la democracia informada y deliberativa. Ante la parálisis y la manifiesta insuficiencia de las instituciones de representación política a través de partidos, es imprescindible superar el control absoluto de las instituciones por parte de grandes lobbys económicos y financieros, así como la polarización política demagógica e impostada que tiene como único interés el corto plazo de las siguientes elecciones.

Esta dinámica política ha hecho que desde los años 70 en los que la ciencia ya constató inequívocamente las consecuencias del desarrollo basado en la energía fósil y la globalización basada en el crecimiento ilimitado, los gobiernos y los parlamentos de todo el mundo hayan fallado estrepitosamente a la ciudadanía durante todas estas décadas en su responsabilidad de proteger la supervivencia de las generaciones presentes y futuras, postergando permanentemente los cambios de modelo necesarios y anteponiendo la supervivencia de los intereses económicos de una minoría cada vez más poderosa.

En estos momentos, a pesar de que en 2019 todas las instituciones democráticas hicieron declaraciones de emergencia climática, en realidad todavía vivimos una política que, en la práctica, se mantiene en el negacionismo. La última muestra son los últimos decretos sobre ahorro energético de este verano -en medio de la ola de calor más persistente desde que existen registros- en los que no se hace ninguna referencia a la emergencia climática y en cambio se plantea como solución aumentar inversiones en la industria fósil.

Desde el año 2019 Extinction Rebellion ha estado haciendo acciones e incidencia para conseguir superar también en nuestro país la dinámica de procesos participativos totalmente infructuosos y de una Ley del Clima obsoleta y paralizada, y demandante a las instituciones catalanas la convocatoria de Asambleas Ciudadanas por el Clima, para favorecer un amplio consenso social y político en favor de la inaplazable e imprescindible transición ecosocial justa.

En verano de 2020, 32 entidades ecologistas, sociales y vecinales apoyaban una campaña por una Asamblea Ciudadana por el Clima en Cataluña, con una web informativa, y presentaban la propuesta con una concentración ante el Parlamento, que en la última sesión de la Comisión de Seguimiento de la Emergencia Climática de la anterior legislatura, el 27 de noviembre del mismo año 2020, se aprobó la propuesta.

Sin embargo, no fue hasta el 4 de junio de 2021, a raíz de la encadenada y ocupación del Departamento de Medio Ambiente por parte de Rebel·lió o Extinció, que la nueva consejera de Acción Climática se comprometió a “convocar una ACC durante los primeros 100 días de gobierno”.

Finalmente en septiembre de 2022, quince meses después y estando a pocos meses de un nuevo ciclo electoral, tanto el Gobierno de la Generalitat como el Ayuntamiento de Barcelona inician la celebración de sendas Asambleas Ciudadanas por el Clima en sus dos ámbitos de actuación. La de Barcelona se ha iniciado este sábado 17 de septiembre, de momento con un perfil mediático nulo y demasiado intervenida desde el propio Ayuntamiento y la catalana que se anuncia ahora desde Nueva York, empezará sus preparativos ahora y tendrá lugar el año 2023.

Ante estos anuncios Extinction Rebellion que, junto con otras entidades de la Red por la Justicia Climática, hemos estado en diálogos con estas instituciones aportando nuestros criterios y puntos de vista, queremos hacer constar públicamente nuestra posición sobre estas convocatorias.

1. En primer lugar, celebramos que finalmente ambas instituciones catalanas hagan esta apuesta por las ACC. Somos plenamente conscientes de que podría resultar un nuevo lavado de imagen -como fueron en su día las declaraciones de emergencia climática- sin traducción efectiva en los cambios necesarios. Pero valoramos esta convocatoria en la medida en que implica un primer reconocimiento de la insuficiencia del actual marco político para la toma de decisiones necesarias. En coherencia con el precedente de este reconocimiento tendrán que seguirle otras medidas para dar protagonismo a la ciudadanía en un momento tan excepcional como el que nos encontramos.

2. Un tema clave en las ACC que XR reclama, a lo que las instituciones se resisten, es el de su carácter vinculante, para que las medidas que propongan se traduzcan en efectivas acciones legislativas y de gobierno. Los gobiernos se escudan en que no existe ningún marco legal que lo contemple, pero con ello eluden el compromiso que se les plantea, que es un compromiso político. Tanto en el caso de la ACC catalana como la de Barcelona se han previsto mecanismos de seguimiento “a posteriori” del grado de ejecución de las medidas que se propongan y el compromiso de dar explicación pública en el caso de las que se rechacen . Pero entendemos que la única garantía firme que tenemos es que la ciudadanía activa siga empujando por lograr un compromiso efectivo.

3. Y para que la ciudadanía pueda hacer una presión efectiva en las instituciones es clave que las ACC no se queden entre 4 paredes y en las 100 o 150 personas seleccionadas en su representación (como ha sucedido con la ACC “fantasma” celebrada hace unos meses por el gobierno español), sino que exista una comunicación e información en tiempo real a toda la ciudadanía sobre los contenidos, temas de debate y las medidas que se propongan.

4. Consideramos muy importante que en la tarea que se encomienda a la ACC sea muy clara en la exposición del problema y que contemple explícitamente los compromisos de la comunidad internacional y de nuestras instituciones de reducción de emisiones dentro de 2030 por para no sobrepasar el aumento de 1,5 grados de la temperatura media global. No partir de ese mínimo, sería dar un mensaje a la sociedad de que hoy, en 2022, nuestras instituciones, a pesar de sus declaraciones, ni siquiera estando dispuestas a lograr aquello a lo que ellas mismas se han comprometido.

5. Contemplamos estas primeras convocatorias de ACC en Cataluña, no como una meta, sino como el inicio de un proceso que debe ir de menos a más, tanto en lo que se refiere a las medidas ante la emergencia climática ecológica y energética, como en profundizar en formas de democracia ciudadana activa imprescindibles para hacerle frente.

La emergencia climática, ecológica y energética ya no es un escenario de futuro, sino una alarmante realidad que todos podemos sentir desde nuestros cuerpos en el presente. La transición eco-social justa también debe ser a partir de ahora mismo. Extinction Rebellion seguirá atentamente el proceso antes, durante y después de estas ACC y mantiene su compromiso de promover la información, la ciudadanía activa y la acción directa no violenta, y no aceptará nuevos lavados de imagen.

Rebel·lió o Extinció (Extinction Rebellion)

Barcelona, 19 septiembre de 2022

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